MOCTEZUMA
 

 

Habíamos llegado muy temprano, el plan era desayunar en el pueblo pero al pasar frente a la Universidad de la Sierra, hicimos una visita de curiosos. Quedamos impresionados de ver el orden, la limpieza y sobre todo las instalaciones con auditorio y con la modernidad presente en cada aula. Hasta en los patios están instalados los puertos de red y los accesos al sistema de datos y comunicación.

La Universidad de la Sierra tiene aulas totalmente computarizadas y todo moderno, nuevo y actual.

Seguimos hacia el pueblo y todo agradable y alegre. Al llegar, el servicio de gasolinería que también es tienda que ofrece información para el visitante, encontramos muchas cosas, hasta información turística e histórica. Su propietario es amante de la historia regional y recopila objetos antiguos; tiene en el jardín de su casa adjunta, una colección de piedras y manos de metate con los que en un tiempo se trituró el maíz y otros granos para elaboración de masa y otros productos vegetales con los que se preparaban alimentos. El
 
pueblo de ópatas y la misión fundada por los jesuitas, fueron industriosos en las labores del campo y en el hogar.

Seguimos rumbo al centro del pueblo y nos dirigimos a su plaza central, frente al templo, la sede de las misiones jesuitas en Sonora en 1600.

En el camino encontramos una fiesta, habían cerrado la calle y el conjunto norteño con acordeón, bajosexto, saxofón, tarola y tololoche tocando música al estilo de los Montañeses del Alamo.

El clima estaba fresco en el mes de marzo, pero después de andar, sentimos la primavera, la misma que se disfruta por todo el campo lleno de flores amarillas y lilitas.

En la Plaza con su kiosko y jardines floridos, la algarabía de la juventud contrastaba frente al carácter de la autoridad civil y la dinámica oficial en el palacio de gobierno municipal, también ahí frente a la plaza, formando el centro cívico.

Qué hacer y qué ver

Nos habían invitado a la orilla del río a disfrutar de los paseos en los lugares que la gente acostumbra. Hay palapas y asadores y el río siempre está corriendo frente a las arboledas donde se disfruta el agua cristalina que brota de los manantiales en la peña.

Hasta la fecha, después de misión, Moctezuma ha sido por siempre un centro de tránsito y comercio para muchos pueblos de Sonora, de Norte a Sur y de este a Oeste, ahora por mejores caminos carreteros. Por ello, la actividad comercial es importante. Hay restos de un molino harinero movido por agua que podría rescatarse para un lugar turístico. Otras actividades están vigentes como la talabartería que aunque ahora importa del sur de México y de Estados Unidos su materia prima, fabrica botas, monturas, cintos, tehuas, y una variedad de atractivos productos hechos de piel, algunos de ellos para exportar. Esta manualidad artesanal se ha cultivado y es común encontrar talleres en los traspatios y también con instalación profesional como en la talabarteria La Industrial.

La carpinteria es otra actividad que ha cobrado fama en Moctezuma y como dijo el “maistro” ebanista “de aquí llevan pa ‘ todos lados, hasta p‘al otro lado estos muebles y cocinas completas”.

Así, caminando por sus calles angostas con aceras escalonadas, paseamos y conocemos el pueblo. Allá por un saguán se ve un rincón con su hornilla, el comal y la señora haciendo las tortillas grandes y mas allá, su esposo labrando la piel de una montura. Dos espectáculos turísticos que bien podrian estar en el jardín y ofreciendo ese cuatro a turistas y visitantes. ¡Deliciosa la toritilla, blandita, sin orillas y recien hecha!.

Es hora de buscar información y de comprobar lo que un discreto amigo tuvo a bien recomendar. Fuimos a ver el hotel y también el mejor restaurant instalado y atendido por sus propietarios, con las mesitas bien puestas y todo con muy buen orden. El Vaquero se llama. Pequeño pero sabroso. Por supuesto, lo que la gente pide ahí: comida regional. El Hotel, por la calle que sale rumbo al norte, se ve bien, limpio y seguro, es nuevo y de poco uso. Hay cuatro hoteles más que en total ofrecen confortables cuartos y servicio a los visitantes.
 
Todos los derechos reservados por Editorial Imagenes de Sonora, S.A. de C.V.