ARIVECHI
 
 
Los pueblos de Sonora renacen a una nueva vida gracias en parte a las comunicaciones carreteras pero también deben su presente progreso a los nativos agradecidos que han vuelto a retribuir a su pueblo natal parte de lo que la vida les ha dado.

El caso de Arivechi es un ejemplo a nivel estatal, pues este pueblo resurge a una nueva época a partir de las donaciones que recibe para reconstruir su plaza, su templo y muchas de las principales fincas en los principios de los años ochentas gracias a la voluntad de un gobernador originario del lugar: Dr.Samuel Ocaña.
 

Arivechi es un pueblo de origen ópata cuyo nombre significa “lugar de la calavera ”, se registra por F. Almada como fundación del padre Pedro Méndez en 1637 aunque su cronista, el Profr. Manuel Garcia Madrid, ostenta testimonios que prueban la existencia en 1627 con el nombre de San Francisco Javier de Arivechi. Como el centro de las misiones de esta región que fuera parte de los dominios de Ostimuri y la gran nación gobernada por el gran jefe Sisibutari.

Arivechi es un pueblo ganadero localizado al márgen del río Sahuaripa, con el que se riegan también terrenos agrícolas en los que se cultivan hortalizas, legumbres, maíz y frijol. El municipio de Arivechi, está enclavado dentro del municipio de Sahuaripa, con quien colinda en gran parte de su perímetro, además de Bacanora por el Poniente. Arivechi se distingue en el paisaje de la región por las torres de su templo dedicado ahora a Santa Rosalía, patrona que tiene sus fiestas el cuatro de Septiembre.

Al igual que su templo, Arivechi ostenta una sigular obra arquitectónica en su plaza monumental, pues su kiosko es una réplica del Pabellón Morisco que se encuentra en la Alameda de Santa María de la Ribera en la Cd.de México, construido con los mismos materiales y con un original vitral en su bóveda en el que se estampan algunos de los paisajes típicos de la región así como animales de su fauna y plantas de su flora característica.

Este pueblo, situado a la orilla del río, tiene un clima templado y por estar en un valle rodeado de montañas, mantiene un saludable índice de humedad. Las flores y los frutales lucen en todos los jardines de sus casas ofreciendo al visitante un bonito paisaje urbano con calles pavimentadas con concreto y edificios equipados para las instituciones como el Palacio Municipal, la Escuela Agropecuaria y las Oficinas con salón de reuniones de los ganaderos y ejidatarios.

Los paisajes campiranos de la sierra de Sonora se disfrutan en el municipio de Arivechi,el río que corre todo el año, las montañas con su singular silueta que identifican la región, el pintoresco pueblo de Pónida, las alamedas la la orilla del río, los corrales ganaderos, los jinetes vaqueros, las verduras recién cosechadas, la temporada de hacer quesos, las milpas y el abundante orégano, las lluvias de las tardes de verano, las fiestas, las carreras, la expedición al cerro de Las Conchas y la recolección de fósiles marinos, el paseo a los manantiales del Agua Caliente a través de su exhuberante cañón tropical, la escalada al cerro de Los Pilares o más allá, rió arriba (al Sur), de pesca a la presa del Cajón de Onapa, son algunas de las aventuras que el visitante puede disfrutar en Arivechi.

Claro que tan sólo pasear en su plaza con su fuente, su kiosko y sus jardines es recrear en sus andadores todas las posibilidades que esa armoniosa disposición de elementos arquitectónicos ofrece, particularmente para una creativa promoción del arte y la cutura regionales y el impulso al turismo visitante.
 
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